Hace ya un tiempo, coincidiendo con mi iniciación en maestría de Reiki, todo perdió significado para mi. Miraba a mi alrededor y no podía entender que me estaba pasando. Todo aquello que era mi alegría de vivir, perdió su significado como tal, pensé que si esto era la vida, la verdad, no tenía sentido.
Tras meses y experiencias nuevas que en un primer momento me dieron alegría, vi como esa alegría se desvanecía para dejar espacio a una destrucción total de mi mundo, ese que había perdido significado, ahora perdía presencia y entré en un ciclo de tensiones y cambios que para mi no tenían nada de positivos.
Todo lo que había construido hasta la fecha, se desmantelo. Tocaba seguir al corazón. Eso era lo que pensaba, pero la realidad es que "seguir al corazón" hizo que dañara a todos los seres de mi alrededor. Estaba en una nube de egoísmo que no me dejaba bajar a tierra, todo mi interés se basaba en complacer los mandatos de lo que yo pensaba era mi corazón pidiendo.
Así, dejaron de importarme realmente las personas más importantes en mi vida, pues dejé de cuidar de sus sentimientos, de su tranquilidad y felicidad, por darme el gusto de seguir, ahora si lo tengo claro, mis deseos.
Siempre había estado fantaseando con mis deseos, pero ciertamente nunca los había cumplido, y ahora que los cumplía, estos dejaban dolor a su paso.
Ese dolor del entorno, me hacía ir más profundo en mis deseos, como una especie de rebeldía que me indicaba que todo ese dolor ajeno no era más que una especie de chantaje emocional, del que no tenía que hacer caso, pues no era más que una parte de este mundo irreal, queriendo que no cumpliera mis sueños.
Esos sueños terminaron convirtiéndose en pesadillas. ¿Realmente era mi deseo estar en una constante lucha interior para cumplir un deseo exterior? esta pregunta surge ahora, ya que entiendo que si yo hubiera sabido esto, hubiera dejado de actuar de aquella manera.
Así, por seguir un deseo exterior, que solo respondía al miedo que sentía por la falta de significado de toda mi vida. Mi vida tal como la conocía quedo en escombros, entre los que me movía, tratando de excusarme a mi misma, pensando una y otra vez, que tenía razón para actuar de aquella manera, y no me faltaban razones que dieran constancia de mi decisión, pues toda la vida, había tratado de acallar mi deseo interior de aventura, de libertad.
Tras esta experiencia, me he dado cuenta de que era completamente necesario que me sumergiera en ese mundo de egoísmo y fantasía, para poder volver a valorar lo que tenía en mi vida.
Si, todo perdió significado, para que pudiera ver el significado que realmente tenía.
Los deseos, son anhelos de cosas no vividas, que nos mantienen en un inconformismo total con nuestra vida. Son mentiras que nos contamos para no sentirnos nunca en paz y armonía en el presente, pues cuando uno desea, está dando constancia de su carencia, algo que es completamente irreal.
¿Era mi alma la que tenía necesidades exteriores? Ahora puedo constatar que no era mi alma, mi ser, sino que era mi ego el que fue consentido tras años de petición al cielo. Fue mi Alma la que terminó consintiendo a mi ego, jugar a encontrar fuera, lo que no era capaz de encontrar en mi misma. Ese momento donde se te otorga por fin el libre albedrío llegó, y pude ejercerlo.
Ha sido hermoso, ya que ese consentimiento hizo que viera mi responsabilidad, algo que había dejado a otros, estaba refugiada en otros, a los que podía culpar de mi desdicha, y llegué justo al lugar desde donde eres respetada, sin respetar. Consentida por el Amor.
Mi deseo se cumplió, para que entendiera que en realidad , cuando deseamos no lo hacemos desde el ser, sino que lo hacemos desde el ego. Con lo cual, ningún deseo satisfará nunca nuestro ser, nuestra alma, que no queda dañada, y por el contrarió, estas experiencias de que el cielo nos conceda nuestros deseos, nos hace poder diferenciar, discernir, entre lo que somos, y lo que creemos ser.
Al final de esta historia, lo que he entendido ahora, es que mientras nos hallamos en esa confusión entre el yo y el Ser, todo lo que vivimos no puede dar más resultado que más sensación de carencia, más sensación de sin significado, de mentira, pues cuando nos movemos desde la mentira del miedo, de la carencia, lo único que vamos creando desde esa energía del miedo, de la carencia, es más de lo mismo, es un círculo en el que nunca encontraremos satisfacción, pues es en si mismo, el círculo de la insatisfacción.
Ahora vuelvo a elegir de nuevo, y elijo no darle voz a la voz de mi deseo, calmarla, abrazarla, comprenderla, que era realmente lo único que pedía, ser comprendida y parada a tiempo, saciada en su carencia. Mi niña, mi ego, sufría porque no lo escuchaba, y no lo dejaba actuar a su manera, ahora me pide consuelo y se lo doy llena de alegría y abundancia. Haciéndola entender que todo está bien, que tiene cuanto merece y que no necesita ir a fuera para encontrarlo. La Amo, Me Amo en ella, con todo lo que ella cree que son sus defectos, pues gracias a ellos estoy consiguiendo ver y aceptar mi humanidad.
La maestría interior, te concede todos los deseos del yo (ego), para que veas, con la propia experiencia, que nada te falta, y que todo lo que crees que te falta, no es más que fantasía, ilusión, en definitiva el mundo del miedo.
Ahora sé, que todas las personas que han participado en esta fantasía, también lo han hecho desde su lugar de carencia, y que sus almas están tan en paz como la mía. Espero que sus egos también sean cuidados y amados ahora, por lo que son.
Respiro y me abrazo, agradecida a la vida por concederme todo lo que necesito, a cada instante. Gracias.
Enhorabuena todos tenemos que encontrarnos con nuestro ser en algún momento, a buen seguro tu escritura es tu camino elegido, porque realmente todos tenemos que cuidar la parcela interior, aunque a veces es bueno ser un poco egoístas y concederse fantasías. Motivador, felicidades por emprender una nueva aventura de tu blog.
ResponderEliminarGracias Jose Manuel y bienvenido a este nuevo espacio, agradecida de tu presencia y participación. Creo que hemos elegido el mismo camino, la escritura, compañero!!
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